Descubre cómo cuidar a tu caballo en Navidad y durante el invierno. Consejos prácticos sobre alimentación, frío, salud y bienestar, y nuestros mejores deseos navideños.
La Navidad es una época para hacer balance, agradecer y compartir. Desde INSURCAB queremos aprovechar estas fechas para dar las gracias a todos nuestros clientes por la confianza depositada durante el año y desearos unas Felices Fiestas y un próspero Año Nuevo.
El invierno, sin embargo, también supone un reto importante para el bienestar de los caballos. Las bajas temperaturas, la humedad y los cambios en la rutina pueden afectar a su salud si no se toman las medidas adecuadas. Por eso, compartimos algunos consejos clave para el cuidado del caballo en invierno, especialmente durante las fiestas navideñas.
Durante los meses de frío, el caballo necesita un mayor aporte energético para mantener su temperatura corporal. Es fundamental garantizar una alimentación rica en forraje de calidad, ya que el heno ayuda tanto a la digestión como a la generación de calor interno.
La hidratación sigue siendo igual de importante en invierno. Asegúrate de que el caballo tenga siempre agua limpia, accesible y a una temperatura adecuada, evitando que se congele. Una correcta hidratación reduce el riesgo de cólicos y otros problemas digestivos frecuentes en esta época.
No todos los caballos necesitan la misma protección frente al frío. Factores como la edad, el esquilado, la condición física o el tipo de trabajo influyen directamente. En muchos casos, el uso de mantas adecuadas para invierno es clave para prevenir pérdidas de calor y rigideces musculares.
Las cuadras deben mantenerse secas, limpias y bien ventiladas, evitando corrientes de aire. La humedad constante puede favorecer la aparición de problemas respiratorios y musculares.
Aunque durante la Navidad se reduzca el ritmo habitual, es importante que el caballo mantenga una actividad moderada. Paseos suaves, trabajo ligero o tiempo controlado en libertad ayudan a conservar la movilidad, la musculatura y el bienestar mental.
La inactividad prolongada puede provocar rigidez, pérdida de tono muscular y mayor riesgo de lesiones.
El frío puede hacer que algunas lesiones pasen desapercibidas. Es recomendable revisar de forma regular cascos, extremidades, piel y estado general del caballo. Presta especial atención a grietas en los cascos, sobrecargas musculares o cambios de comportamiento.
Ante cualquier signo de cojera, apatía o malestar, consulta con tu veterinario de confianza.
Cuidar bien de nuestros caballos en invierno es la mejor forma de disfrutar de unas fiestas tranquilas. La prevención, los cuidados diarios y contar con una protección adecuada marcan la diferencia ante cualquier imprevisto.
Desde INSURCAB, os deseamos unas Felices Fiestas y un nuevo año lleno de salud, calma y grandes momentos junto a vuestros caballos. Seguiremos a vuestro lado, protegiendo lo que más importa.
Si quieres empezar el año con tranquilidad, revisa que tu caballo y tu actividad estén correctamente protegidos.
📩 Contacta con INSURCAB y te asesoramos sin compromiso para encontrar el seguro ecuestre que mejor se adapte a ti.
¿Quieres saber cuánto costaría asegurar tu caballo?
Contáctanos