No todos los caballos realizan la misma actividad, ni están expuestos a los mismos riesgos.
El uso del caballo —ya sea para ocio, deporte o actividad profesional— es uno de los factores más importantes a la hora de contratar un seguro para caballos adecuado.
Elegir una póliza incorrecta puede provocar falta de cobertura en caso de accidente, exclusiones inesperadas o capitales insuficientes ante una reclamación. Por eso, es fundamental adaptar el seguro al uso real del animal.
Los caballos de ocio son aquellos destinados a paseos, monta recreativa o uso particular sin fines competitivos ni profesionales.
Responsabilidad civil del caballo, para cubrir daños a terceros
Mortalidad por accidente o enfermedad
Asistencia veterinaria
Defensa jurídica
Aunque el nivel de riesgo es menor que en otras actividades, un caballo de ocio sigue siendo legalmente responsable de los daños que pueda causar. Por ello, la responsabilidad civil es una cobertura imprescindible.
Los caballos destinados a disciplinas como doma clásica, salto, concurso completo o raid están expuestos a mayores riesgos físicos y situaciones más exigentes.
Responsabilidad civil
Mortalidad
Gastos veterinarios
Invalidez o pérdida de uso
En este caso, es fundamental que el seguro no excluya actividades deportivas y que los capitales asegurados estén adaptados al valor real del caballo.
Aquí se incluyen caballos utilizados en:
Centros hípicos
Escuelas de equitación
Rutas ecuestres
Clases con alumnos
Actividades turísticas o comerciales
Este tipo de uso conlleva el mayor nivel de exposición al riesgo, tanto para el caballo como para terceros.
Responsabilidad civil profesional
Mortalidad
Cobertura por daños a alumnos o usuarios
Defensa jurídica reforzada
Compatibilidad con seguros del centro hípico
Un seguro genérico suele no cubrir este tipo de actividades, por lo que es imprescindible contar con una póliza especializada en el entorno ecuestre.
Uno de los errores más habituales es contratar un seguro pensando solo en el precio, sin analizar el uso real del caballo.
Otros fallos comunes incluyen:
Capitales insuficientes
Exclusiones por actividad
Confusión entre RC del caballo y RC del jinete o del centro
Estos errores solo salen a la luz cuando ocurre un siniestro.
Cada caballo y cada actividad son diferentes.
En INSURCAB analizamos el uso real del animal, su entorno y el nivel de riesgo para ofrecer seguros para caballos totalmente adaptados, evitando pólizas genéricas que no responden cuando más se necesitan.
Un buen seguro no es solo una obligación: es tranquilidad para el propietario, el jinete y el entorno del caballo.
Si tienes dudas sobre si tu caballo está correctamente asegurado según su uso, contacta con INSURCAB.
Te asesoramos sin compromiso y te ayudamos a elegir el seguro que mejor se adapta a tu caballo y a tu actividad.
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